16 junio 2008

Crónicas del Insomnio I

En mi cuarto hay un librero. Uno que no es como cualquiera… Cuenta con 4 repisas y cada una tiene algo especial.

La primera es una colección de Discos importantes. Algunos autografiados, por mis artistas favoritos.

La segunda es mi pequeño santuario a Harry Potter y las muchas cosas que colecciono del pequeño mago que me ha acompañado en toda mi alargada adolescencia

La tercera es a donde van parar todos los libros que compro. Algunos maltratados de tanto ser repasados y otros más en espera de ser leídos.

Y la parte baja… Está resguardada por una llave a la sólo yo tengo acceso. Y es que ahí guardo mis más grandes tesoros: Hojas en carpetas, cajas de zapatos, cuadernos y una caja de habanos de madera.

¿Semejantes cachivaches son mis tesoros? Así es… Y es que esas carpetas contienen impreso el trabajo de toda una vida, los cuadernos llenos de notas y escritos breves que tal vez nunca vean la luz del día; y las cajas de zapatos contienen cartas de destinatarios anónimos. Desde notitas pasadas en clase a cartas con toda la intención del mundo… tengo una en especial que sería una de las pocas cosas que tengo que salvar si mi casa se viera en llamas.

¿A que va todo esto?

Como siempre, al insomnio que me atosiga, especialmente en estos días. A falta de no tener nada mejor que hacer y no querer pasar horas en mi cama queriendo dormir sin lograrlo decidí armarme de valor y buscar algo interesante en la última repisa de mi librero y me encontré con esto:

Hubo una era sin tiempo, un periodo sin luz, una época donde Dios ni siquiera había considerado la formación del universo cuando creó un ayudante: su primer ángel de acuerdo con lo que, esperaba, representara el bien y la bondad en un solo ser y su nombre fue Luzbel, el ángel de la luz.

A Luzbel le siguieron muchos más, hasta que Dios por fin creó la tierra… Pero esta historia es conocida y, por el momento, ha de contar un relato desconocido para todos los mortales, un suceso que se perdió a través del tiempo y que ahora ha de volver a acecharnos.

Todos ustedes saben de la caída de aquella primera y hermosa criatura de Dios hacia los infiernos, algunos dicen que pretendió ser superior a Dios, otros más que creyó ser más bello que su creador. Pero ninguna de estas “afirmaciones” se acerca cuando menos un poco a la realidad:

La causa de que el ángel de la luz fuese enviado por un camino de no retorno hacia el averno fue un sentimiento, el más poderoso conocido por la raza humana y el que fue creado desde el principio de los tiempos. Una emoción definida como amor… Fue ello lo que llevó a este ángel a desafiar a su creador y ese amor fue por un arcángel de nombre Gabriel.

Ante el desafió Dios no tuvo mas opción que desterrar a su primera creación hasta la cuna de todos los males, sonde sufrió ¡Oh, si, mis queridos lectores! Sin duda soportó más de lo que cualquier ser puede resistir; sin embargo, su mayor dolor no fue a causa de las innumerables e inimaginables torturas que sufrió, ni las humillaciones, ni siquiera su destierro eterno del reino de los cielos, su mayor dolor fue de corazón: cuando llamó incesantemente a su amado sin obtener una respuesta a cambio.

Cuando al fin la dura realidad golpeó al ángel caído su alma se corrompió.

Luzbel se las arregló para escalar lentamente en su nuevo hogar, siempre haciéndose de amigos poderosos, haciendo uso de su inteligencia y conocimientos sobre el cielo llegó hasta la cima de aquella pirámide: ser asistente y mano derecha del mismísimo Diablo, que no desaprovecho su astucia, inteligencia y, una recién adquirida, frialdad. Ahora, el ángel es uno de los tres demonios superiores y el encargado de orquestar el Apocalipsis, o al menos eso se cree hasta el momento.

Dicen las voces curiosas que en un lugar neutral -el purgatorio- los archirivales del cielo e infierno tuvieron una discusión sobre la humanidad en la que el Diablo insistió en que aquellas criaturas habían llegado a una etapa de decadencia máxima y era el momento de comenzar con su extinción. Dios alegó que tal afirmación no era cierta, que aún cuando había personas cuyo egoísmo llegaba a límites insospechados, ellas no representaban a la raza humana del todo.

Entonces llegó el trato, el Diablo elegiría a una persona de un grupo social que, actualmente, sólo poseen interés propio entre los humanos: adolescentes. Cada quien encomendaría a uno de sus allegados a pasar una mensaje al elegido en cuestión, podrá ser que el nombre de estos sea más que evidente, sin embargo, eso no hará que sean omitidos.

Gabriel y Luzbel, representantes de las aseveraciones del cielo e infierno respectivamente fueron encomendados a la tarea que determinará la salvación o condenación de la humanidad. Una batalla por el alma de Sebastian Walker, un adolescente cualquiera con las mismas prioridades que cualquiera: el mismo

Así es como comienzo. Teniendo en cuenta que nuestra salvación depende del alma de Sebastian… Yo no haría muchos planes a largo plazo en su lugar…


Mi primer intento de un fict original que a pesar de esfuerzos innumerables no ha pasado del intento de…

Originalmente concebida par aun concurso de literatura fantástica juvenil. Con inspiración obtenida de “God, the devil and Bob” y una de mis piezas maestras… Bueno, al menos el prólogo es considerado, por su servidora, como tal.

Y ahora pienso en esas muchas historias que se quedaron en ideas… Algunas sin conclusión por que sencillamente, es difícil enamorarse de una historia para marcar un final… Lo que tal vez sea el caso de II o Wishful que ya no ha progresado.

Por el lado bueno… Mientras husmeaba entre hojas de viejas obras de teatro me encontré con una en especial de lo más simple y sosa… que contenía una idea original bastante buena…

XD Todo parece indicar que nunca pasaré de los ficts si insisto en inspirarme en otros escritores para “mejorar” su trabajo

Kissu

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