- ¡Lo logré! -gritó a Ramnus desde la puerta de la entrada a la ventana- ¡Ya no puedes decir que “no soy nadie”! ¡Soy un éxito!
Para afirmar su punto el rubio azotó la botella del costoso vino contra el piso.
- ¡Ya no tienes por que avergonzarte de mi jamás! -El rubio siguió gritando en medio de la calle vacía a altas horas de la noche esperando que Ramnus se dignara a salir- ¡Estoy a tu altura! ¡¿No es eso lo que querías?! ¿eh? ¡¿No entiendes que eres tú?! ¡Tú eres la razón por la que quise venir! ¡Por ti quise ser mejor! ¡Todo lo que podría ser especial en mi vida eres tú…!
Hubo unos segundos de silencio en los que Matt casi se sintió como el bufón más grande de toda la ciudad en la madrugada, gritando a una sombra en la ventana esperando que alguien lo escuchara. Algo ebrio y con una botella rota a sus pies.
Un sonido sordo le indicó que podía abrir la puerta, la empujó y se adentró en la casa mientras si corazón latía a una velocidad descomunal.
- ¿Ramnus?
El interior estaba a obscuras completamente, excepto por la luz que se reflejaba desde el piso superior. La puerta de dicha habitación estaba cerrada, pero seguramente podía entrar, de lo contrario no le hubieran abierto.
Se apresuró hacia arriba, tropezando un par de veces en los escalones de granito. Sólo tenía al pelinegro en la mente y cómo lo recibiría… Seguramente con algún comentario sarcástico antes de sonreír como lo había visto antes, entonces Matt lo abrazaría, sin importarle la hora, el lugar o, incluso, si Eduardo estaba ahí. Tampoco le preguntaría por qué no fue a la exhibición, ahora, nada de eso importaba.
Necesitaba verlo y que él lo viera como más que un niño pobre que conocía cuando niño, tenía que saber que si él había cambiado, seguramente el otro también podría hacerlo. Tenía que ver mas allá del niño torpe que no podía bailar con manos de mozo y que usaba el smoking de su abuelo; ahora era Mathew Smith, el reconocido nuevo talento de la gran manzana.
Abrió la puerta y se adentró en una gran habitación, pero, a primera vista, parecía estar vacía.
- ¿Ramnus?
- Mathew, que agradable sorpresa.
Al parecer se había equivocado, reconocería esa voz donde fuera…
- ¿Qué hace usted aquí? -preguntó mirando a la anciana señorita Dinsmoor. Era la primera vez que la veía con ropa diferente a su vestido de novia… Esa vez usaba un largo camisón y una bata de color crema. Creyó que aquella mujer nunca saldría de su mansión el Florida y ahora ahí estaba…
- ¿En esta casa? -preguntó ella tomando un cigarrillo y encendiéndolo mientras con la otra mano sostenía un vaso de licor.- Nací aquí… No había venido en años…
- ¿Dónde está Ramnus? -interrumpió el rubio bruscamente, la mujer le respondió con algo de frialdad.
- No aquí, querido, de eso puedes estar seguro.
- Lo siento -se disculpó el chico- pero no esperaba verla por aquí.
- Bueno, nadie lo esperaba… Pero ya que tuve que venir para el “Gran evento” decidí quedarme aquí por esta noche…
- ¿Qué gran evento? ¿Mi exposición?
- No, querido, no. La boda
- ¿Boda de quién? -preguntó esperando que aquello no significara lo que el creía. Sintió un escalofrío recorría su espalda mientras la anciana abría la boca de nuevo para reír como si aquella fuera la pregunta más tonta que había escuchado en su vida.
- ¿Así que sigue haciendo eso? Creí que a estas alturas ella habría dejado de ocultarte las cosas para no herirte… Pero debo agradecerte, tú fuiste la causa de la gran celebración… Ese sujeto sólo se hacía el tonto, sin querer comprometerse con mi pequeño, hasta que tú llegaste. Los celos pueden ser muy poderosos…
Matt se sentó en una silla cercana, sin creer que aquello fuera posible, sus rodillas no estaban soportando su peso.
- ¿Para eso quería que viniera? ¿Para que Eduardo estuviera celoso?- su voz sonaba rasposa, la boca se le había secado.
- Nunca creí que alguien como tú tuviera un efecto como ese en… bueno, en cualquiera.
- ¿Por qué? - inquirió el rubio sin entender bien que estaba pasando, sin querer comprender…
- En un principio no era más que material… didáctico. Cómo una serpiente a la que se le enseña a cazar a un ratón -La mujer fumaba de sus cigarrillo mirándolo a los ojos a través de una fina cortina de humo.- Ella debía de aprender cómo atraparte y tragarte entero… Aunque no fuiste un reto en lo más mínimo.
Matt no soportó seguirla viendo. Cubrió su cara con sus manos, no quería que ella lo viera así… no iba a dejar que esa mujer lo viera llorar.
- Vamos, pequeño -susurró la anciana con fingida compasión- Lo disfrutaste, los juegos, la intriga, la gran esperanza de que algún día cambiaría… Yo misma te lo dije, te lo advertí ¿no es cierto? No debía hacerlo, pero te di una señal de peligro; te dije que te rompería el corazón, pero tú decidiste no escuchar.
La anciana se acercó al desmadejado joven para darle unas palmaditas en el hombro en señal de apoyo.
- Te sugiero que mires el lado bueno. Sabes que no te dejó por amor… Él no lo ama, pero… ahora estamos unidos. Tú, Ramnus y yo, por una cadena de dolor, no se trata de amor, nunca es así… Estamos unidos.
La mujer tenía la vista perdida en la chimenea mientras bebía de su vaso de licor. Mathew alzó al mirada luego de esa última frase y se puso de pie con dificultad, se acercó a la anciana. Tomó la mano en la que sostenía el cigarrillo y lo arrojó a la chimenea mientras ella lo miraba con curiosidad y él posó la anciana palma sobre su pecho.
Vio en esos ojos verdes con párpados surcados con arrugas el mismo dolor que él mismo sentía en ese momento. Ella negó suavemente e intentó apartar su manos, pero el rubio no se lo permitió.
- ¿Sabe que es esto? -preguntó suavemente con los ojos todavía humedecidos- Es mi corazón, y está destrozado.
Dinsmoor, con algunas lágrimas propias en el rostro, asintió.
- ¿Puede sentirlo? ¿recuerda como se siente?
Ella asintió de nuevo y Smith la soltó para salir de ahí.
- Lo siento -susurró ahogadamente la mujer intentando abrazarlo, pero el rubio fue más rápido y comenzó a regresar por donde había llegado- ¡Lo siento! -repitió en un tono desesperado, pero el chico ya había salido de la habitación.
*o* la escena más memorable de la película y la que me hizo lagrimear como loca T___T
Ahora sólo queda esperar que mi pobre adaptación haya quedado a la altura de la magistral escena n.n
Mientras ando en medio de un pleito de enamorados q me gustaría resolver... el unico problema es q no puedo dejar d mantenerme neutral y no se quien me dice la vdd d lo q paso :s
en fin... Voy a subir el nuevo cap d Wishful a sus pags correspondientes n.nU
Kissu
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